25 Nov SEÑOR LÓPEZ
Les cuento que el Señor López desde hace mucho tiempo me acompaña a todos lados, a lugares cercanos como la panadería o la verdulería o tan lejanos qué viajamos en ómnibus, en tren o en avión.
Ustedes se preguntarán: Quién es el Señor López? Ni se lo imaginan…
Es mi bastón, si mi bastón! Tan erguido, tan servicial, tan orgulloso que se merecía un apellido.
Por ejemplo fuimos a las cataratas, en avión, él no paga pasaje va conmigo en el compartimiento de las valijas pequeñas, allí acostado.
Creo que no tiene miedo aunque en el segundo viaje qué hicimos en avión vi qué al volver cayeron unas lágrimas, desde el compartimiento del equipaje, sobre la señora qué estaba sentada a mi lado. Pensé qué al Sr López se le había caído alguna lagrimita de miedo.
Pero no! las lagrimitas eran sólo unas gotas de agua de mar, qué habían quedado en la base del bastón, porque el Sr. López también me acompañó al mar y caminamos juntos por la orilla en la playa dónde nós alcanzaron las olas y mojaron nuestros pies.
Cuando paseo en mi moto de cuatro ruedas, también lo llevó, quizás está celoso porque vamos muy rápido, pero él puede entrar a todos lados, pero el carrito no y he visto qué se vanagloria de tal preferencia.
Siempre está ansioso por salir a pasear. Sabe que de él depende que yo pueda conocer nuevos lugares y se muestra orgulloso por sentirse indispensable.
Hay días qué puedo caminar sin su ayuda y eso provoca que me lo olvide en algún rincón o qué él salga a explorar sólo y lo pierda de vista.
Lo qué me preocupa es qué mis nietas, Zoe y Alma, le enseñaron a jugar a las escondidas, al Sr López le gusta ese juego y me cuesta encontrarlo para salir, a veces está detrás de un sillón o de una puerta, y cuando hace calor me espera afuera, en el jardín.
Es muy independiente, días pasados se quedó frente a la caja de una farmacia, y también en una góndola del supermercado, suerte qué me doy cuenta qué me falta algo y lo busco inmediatamente.
Es muy compañero, y curioso creo qué también algo envidioso de otros bastones de hermosa madera, pero debo reconocer qué el Sr.López es muy colaborador y práctico, aunque a veces su confianza en si mismo y su gran deseo de libertad hacen qué no lo encuentre, cómo en este momento debo dejar de escribir porque el Señor López se escapó!!!…